Presurización de escaleras en edificios.

Publicado el: 28 Agosto, 2007
Por Emilio Enrique González.

La seguridad contra incendios, hace especial hincapié en la prevención, de forma tal, de apuntar a evitar que se produzcan los siniestros (eventualmente de producirse, minimizar sus efectos), y a los fines de garantizar la seguridad de las personas.

Así, cuando se tienen en cuenta las medidas de seguridad a partir del diseño del edificio, así como medidas constructivas que contribuyan a la misma, los efectos de un incendio -en caso de producirse-, disminuirán considerablemente. Este conjunto de medidas, abarca tanto a los elementos estructurales y constructivos, como a los materiales empleados en los acabados y decoración.

Los elementos constructivos -sean portantes, separadores o portantes/separadores- deberán ser capaces de resistir y contener al fuego en el recinto en el cual se originó. En un incendio, se produce gran cantidad de productos de combustión: radiación, humos, gases calientes (tóxicos), llamas, que pueden propagarse tanto horizontal como verticalmente, a través del edificio, propagando así al siniestro. Estos productos, disminuyen o anulan la visibilidad, incrementan la temperatura y provocan una concentración tal, que imposibilitan la respiración de cualquier ser humano (debe considerarse que son responsables estadisticamente del 75 % de muertes por incendio). También influyen negativamente en las tareas de extinción del incendio, así como en la seguridad de los bienes materiales.

Ello implica el control de la propagación de estos productos de combustión -especialmente humo y gases- dentro del edificio y si bien podrá argumentarse sin fundamento ni lógica alguna que los sistemas de control no extinguen ni "controlan" al fuego, lo cierto es que contribuyen a la extinción y primordialmente, a la evacuación de las personas en caso de siniestro.

Este control, se logra mediante la presurización de las escaleras (exigida por el Anexo VII-Cap 18 puntos 3.3.12 del Dto.351/79, reglamentario de la Ley Nacional de Seguridad e Higiene Nro. 19587) en aquéllos edificios de seis o más plantas.

Podemos definir a la presurización, como la inyección mecánica de aire exterior a la caja de escaleras o al núcleo de circulación vertical, según corresponda, logrando una presión positiva, que impide el ingreso de los productos de combustión dentro de las vías de escape, favoreciendo la evacuación e impidiendo -o minimizando- la propagación vertical del incendio.

También debe preveerse la colocación de puertas de doble contacto, resistentes al fuego, construídas bajo normas nacionales e internacionales, en los accesos a las escaleras, y munidas de cierre automático, como otro medio idóneo y complementario para favorecer la protección.

Mediante el pertinente estudio -en la etapa de proyecto- de los planos del edificio y de sus características constructivas, se calculará el diseño del sistema, a los fines de establecer tipo de electroventilador, potencia del motor, velocidad del aire, características de las rejillas para insuflación, tipo de conducto, presión, etc.

Así, todo estudio serio al respecto, deberá contener como mínimo:
·                     normas y reglamentos nacionales e internacionales
·                     requerimientos específicos de la obra
·                     instalaciones a ejecutar
·                     equipos a proveer
·                     parámetros de diseño

   
(*) Emilio Enrique González
Master en Seguridad Contra Incendios
Especialista en Prevención de incendios
NFPA member
APICI (miembro activo)

Asesor en FIRE SYSTEM S.A.


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